Una estrella moribunda que sufre de ‘arritmia’

La estrella enana blanca PG1149+057 emite pulsos irregulares que aumentan su brillo inesperadamente. Crédito: NASA / Kepler
La estrella enana blanca PG1149+057 emite pulsos irregulares que aumentan su brillo inesperadamente. Crédito: NASA / Kepler

Astrónomos de la Universidad de Warwick han descubierto que algunas estrellas moribundas sufren de ‘arritmia’. La investigación confirmó la presencia anormal de rápidos eventos brillantes en enanas blancas, que son estrellas que se encuentran en la etapa final de sus vidas. El descubrimiento fue posible gracias a observaciones del Telescopio Espacial Kepler.

Los pulsos anormales fueron descubiertos en la estrella enana blanca PG1149+057. Durante varias observaciones emitió pulsos a un ritmo regular y dentro de lo esperado, lo que provocaba que la estrella aumentara levemente su brillo para regresar a su brillo normal pocos minutos después. Sin embargo, después de varios días los investigadores observaron algo completamente inesperado: ‘arritmia’, estallidos masivos que rompieron el ritmo regular de los pulsos de la estrella, y que además provocó que la temperatura en su superficie se incrementara significativamente por varias horas.

PG1149+057 es una enana blanca pulsante que se encuentra a 120 años luz de distancia en la constelación de Virgo. A este tipo de estrellas se les conoce por pulsar por décadas, y algunas son relojes excepcionales, con pulsos que han mantenido un ritmo casi perfecto por más de 40 años. Se piensa que los pulsos forman parte de una etapa natural de una enana blanca, en la que la estrella alcanza la temperatura adecuada para generar una mezcla de átomos de hidrógeno parcialmente ionizados.

La mezcla de átomos excitados puede almacenar y eventualmente liberar energía, provocando que la estrella resuene con pulsos producidos cada pocos minutos. Curiosamente, PG1149+057 no es la única enana blanca con pulsos irregulares. Recientemente, el Telescopio Kepler presenció el primer ejemplo de ‘arritmia’ en una estrella al estudiar a la enana blanca KIC 4552982, la cual fue observada por más de dos años y medio.

Fuente: http://www2.warwick.ac.uk/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.