Las estructuras de los sistemas planetarios jóvenes

Esta imagen muestra uno de entre 20 discos protoplanetarios, explorados por el primer gran programa de ALMA conocido como DSHARP (Disk Substructures at High Angular Resolution Program). El disco en la imagen se llama AS 209 y sus subestructuras son muy pronunciadas debido a sus finos anillos de alto contraste, y a su orientación, casi de cara, hacia nosotros.

Aunque los anillos concéntricos —que en esta imagen se ven con una claridad excepcional— son una subestructura común entre este tipo de discos, sus anchuras, separaciones y número puede variar mucho. Todavía no se sabe con claridad cómo se forman estas subestructuras y cómo de ellas emergen planetas. Cuantificar y estudiar estas semejanzas y diferencias fue una de las motivaciones para la construcción de ALMA, y era el principal objetivo de DSHARP. Estos detalles pueden albergar pistas sobre el tipo de sistema planetario que surgirá finalmente.

Una interpretación es que puede ser una rápida y compleja interacción entre jóvenes protoplanetas y el propio disco en una fase temprana de la evolución del sistema planetario, antes de lo que se pensaba. Una importante teoría de formación planetaria requiere polvo dentro de estos discos para que se acumulen formando granos, luego piedras y, finalmente, planetesimales. Sin embargo, esta teoría se ha enfrentado siempre al hecho de que, una vez que un objeto alcanza una cierta masa, la dinámica de estos discos haría que los objetos fuesen absorbidos por la estrella central, deteniendo así su crecimiento en pos de formar un planeta. Los resultados del programa DSHARP sugieren que las subestructuras del disco pueden perturbar estas dinámicas y proporcionar refugios seguros en los que los jóvenes planetesimales pueden seguir creciendo, haciendo que las subestructuras observadas aquí sean cruciales para nuestra propia existencia.

La imagen de la próxima semana será la entrega final de la serie DSHARP y destacará otra de veinte imágenes: esta vez un sistema estelar múltiple.

CréditoALMA (ESO/NAOJ/NRAO), S. Andrews et al.; NRAO/AUI/NSF, S. Dagnello

Fuente: https://www.eso.org/public/

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