La nebulosa planetaria NGC 3699: una estrella en los últimos instantes de su vida

This fetching cloud of gas was imaged by the ESO Faint Object Spectrograph and Camera (EFOSC2) at ESO's La Silla Observatory. It can be found nestled in the busy constellation of Centaurus in the skies of the southern hemisphere. The cloud of gas — named NGC 3699 — is a planetary nebula, It is distinguished by an irregular mottled appearance and a dark rift, which roughly bisects it. These objects, despite the name, have nothing to do with planets and are created in the final stages of the evolution of stars similar in mass to the Sun. The name "planetary nebula" arises from the time of their discovery by William Herschel, when they appeared in the telescopes of the time as rounded objects similar in looks to the planets. Towards the end of their lives, stars like the Sun exhaust the supply of hydrogen in their cores, putting a stop to nuclear reactions. This causes the star's core to contract under the force of gravity and heat up, while the cooler outer layers expand tremendously — the surface of the Sun, for example, will likely engulf the orbit of Earth when it reaches this stage in its evolution. Unusually strong stellar winds push the gaseous outer layers of the star out into space, eventually exposing the core of the star, which begins to emit ultraviolet radiation, ionising the expelled gas, causing the nebula's ethereal glow, and producing beautiful and varied sights, such as the one in this image.

La imagen de esta fascinante nube de gas fue obtenida con la cámara y espectrógrafo de ESO para objetos débiles EFOSC2 (ESO Faint Object Spectrograph and Camera), instalado en el Observatorio La Silla. Puede encontrarse en la abarrotada constelación de Centaurus, en el cielo del hemisferio sur.

La nube de gas – llamada NGC 3699 es una nebulosa planetaria. Se distingue por su aspecto irregular y abigarrado y por una grieta oscura, que más o menos la divide en dos.

Estos objetos, a pesar del nombre, no tienen nada que ver con planetas y surgen en las últimas etapas de evolución de estrellas similares en masa a nuestro Sol. El nombre “nebulosa planetaria” proviene de la época de su descubrimiento por parte de William Herschel, cuando los telescopios del momento los vieron como objetos redondos de aspecto similar al de los planetas.

Hacia el final de sus vidas, estrellas como el Sol agotan el suministro de hidrógeno en sus núcleos, poniendo fin a las reacciones nucleares. Esto hace que el núcleo de la estrella se contraiga por efecto de la gravedad y se caliente, mientras que las capas externas, más frías, se expanden enormemente — como ejemplo, es probable que la superficie del Sol acabe engullendo la órbita de la Tierra cuando alcance esa etapa en su evolución. Vientos estelares de fuerza inusual empujan las capas de gas más externas de la estrella hacia fuera, exponiendo finalmente el núcleo de la estrella, que empieza a emitir radiación ultravioleta, ionizando el gas expulsado y haciendo que el resplandor de la nebulosa se vuelva etéreo y produzca hermosos y variados objetos como el de esta imagen.

Fuente: http://www.eso.org/public/

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