Descubren cómo una galaxia enana se convierte en poderosa incubadora de estrellas

Imagen que muestra las zonas donde se concentran las moléculas de monóxido de carbono (amarillo). Estas áreas corresponden a densos núcleos capaces de formar cúmulos como los que hay en la Vía Láctea y otras galaxias grandes. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); M. Rubio et al., Universidad de Chile, ALMA (NRAO/ESO/NAOJ); D. Hunter y A. Schruba, VLA (NRAO/AUI/NSF); P. Massey/ Observatorio Lowell y K. Olsen (NOAO/AURA/NSF).
Imagen que muestra las zonas donde se concentran las moléculas de monóxido de carbono (amarillo). Estas áreas corresponden a densos núcleos capaces de formar cúmulos como los que hay en la Vía Láctea y otras galaxias grandes. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); M. Rubio et al., Universidad de Chile, ALMA (NRAO/ESO/NAOJ); D. Hunter y A. Schruba, VLA (NRAO/AUI/NSF); P. Massey/ Observatorio Lowell y K. Olsen (NOAO/AURA/NSF).

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto una inesperada población de nubes interestelares compactas escondidas en una galaxia enana irregular cercana a la Vía Láctea. El descubrimiento fue hecho con observaciones hechas con ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array). La galaxia enana es conocida como WLM.

WLM es una galaxia relativamente aislada, ubicada a casi 3 millones de años luz de distancia en los límites exteriores del Grupo Local, conformado por la Vía Láctea, las Nubes de Magallanes, la Galaxia de Andrómeda, la Galaxia M33 y docenas de galaxias más pequeñas

Estas nubes interestelares ayudan a explicar cómo se formaron los densos cúmulos de estrellas en las inmediaciones tenues de una galaxia miles de veces más pequeña y mucho más difusa que la Vía Láctea.

Por muchas razones, galaxias enanas irregulares como WLM carecen de elementos pesados para formar cúmulos estelares. En su lugar, solo forman estrellas que se encuentran dispersas por toda la galaxia, aunque claramente este no es el caso de WLM.

Al estudiar esta galaxia, los astrónomos fueron capaces de localizar, por primera vez, regiones compactas que parecen emular los entornos ricos en material de formación estelar que se pueden encontrar en galaxias más grandes.

Estas regiones fueron descubiertas al detectar la onda de luz milimétrica emitida por moléculas de monóxido de carbono (CO), las cuales son típicamente asociadas con nubes interestelares de formación de estrellas.

El CO y otras moléculas juegan un papel importante en la formación estelar. Cuando las nubes comienzan a colapsar, las temperaturas y la densidad se elevan. Es en este momento cuando las moléculas y las partículas de polvo absorben una parte del calor a través de colisiones, y lo irradian al espacio en forma de luz infrarroja. Este efecto de enfriamiento le permite a la gravedad continuar con el colapso hasta que una estrella se forma.

Anteriormente se había detectado monóxido de carbono en WLM, pero estas observaciones iniciales no pudieron ubicar las zonas donde residen las moléculas, pero confirmaron que WLM contiene la menor concentración de monóxido de carbono que se ha detectado hasta ahora en una galaxia.

La razón por la cual el CO fue difícil de detectar en un inicio se debió a que las nubes en WLM son muy delgadas en comparación con las galaxias normales. Al descubrir que el CO está confinado en regiones altamente densas con una vasta expansión de gas transicional, se pudo entender finalmente el mecanismo que produjo los impresionantes barrios interestelares que se pueden ver hoy en WLM.

Fuente: https://public.nrao.edu/news/pressreleases/wlm-star-cluster

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