Las consecuencias de una catastrófica colisión galáctica

Esta imagen revela las consecuencias de una catastrófica colisión entre dos galaxias que sucedió hace cerca de mil millones de años. ¿El resultado? Una única galaxia con una forma muy extraña llamada NGC 7252.

En el corazón del remanente de esta fusión hay una fascinante “miniespiral”, un disco giratorio de gas brillante con regiones de formación estelar. Utilizando el instrumento VIMOS (VIsible Multi-Object Spectrograph) instalado en el Very Large Telescope de ESO, los astrónomos fueron capaces de medir el movimiento del gas dentro de este disco, permitiéndoles cartografiar su rotación.

Las regiones en rojo indican el gas que se aleja de nosotros y, las regiones en azul, el que se acerca hacia nosotros. Juntos, estos colores muestran el centro de la galaxia girando constantemente y destacan dos flujos de gas caliente hacia el noroeste y el sudeste de la región central. Estudios anteriores sugirieron que la espiral central giraba al contrario que el resto de la galaxia, pero al comparar el movimiento de las estrellas que hay alrededor de la galaxia con el gas ionizado por las estrellas recién formadas en la miniespiral, ahora sabemos que, de hecho, están girando en la misma dirección.

Un mapa tan detallado es posible gracias a la unidad de campo Integral (IFU, Integral Field Unit) de VIMOS, que permite a los astrónomos estudiar el gas en NGC 7252 con una visión integral de “mosaico”. Igual que una mosca observa el mundo, una IFU divide el objeto en muchas celdas o píxeles, generando un espectro para cada uno. La información resultante se convierte en un cubo de datos 3D, particularmente útil para el estudio de objetos amplios captados en una sola toma.

Fuente: http://www.eso.org/public/

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