El clima severo de las enanas marrones

Concepción artística de las bandas de nubes en una enana marrón. Credito: NASA/JPL-Caltech

Las enanas marrones son objetos tenues, menos masivas que una estrella pero más masivas que los planetas. Poseen vientos poderosos y nubes calientes compuestas por gotas de hierro y polvo de silicato. Los científicos han observado que dichas nubes pueden moverse y cambiar de forma sorprendentemente rápido. Para intentar explicar el comportamiento de las nubes, los científicos han utilizado datos obtenidos por el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA.

Las observaciones revelaron que las nubes en las enanas marrones se organizan en bandas, confinadas en diferentes latitudes. El movimiento y distribución de las nubes en las enanas marrones son similares a aquellas observadas en Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Neptuno también tiene estructuras de nubes que siguen un patrón de bandas, pero las nubes están hechas de hielo.

También se descubrió que los vientos atmosféricos en las enanas marrones son similares a los que se observan en Júpiter, con patrones regulares en forma de cinturón, a diferencia de la atmósfera caótica del Sol o de muchas otras estrellas. De igual forma, los científicos piensan que las enanas marrones también podrían contener tormentas elípticas, similares a la Gran Mancha Roja.

Las enanas marrones son consideradas estrellas fallidas, ya que no tienen la suficiente masa para fusionar elementos químicos en sus núcleos. También son consideradas “súper planetas” porque son más masivas que Júpiter, aunque con un diámetro similar. Al igual que los gigantes gaseosos, las enanas marrones están compuestas principalmente de hidrógeno y helio, pero suelen ser observadas alejadas de los sistemas planetarios.

Fuente: https://www.jpl.nasa.gov/news/
Texto traducido y editado por el Staff de El Universo Hoy

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